Cultivos diversificados disminuyen hasta 80% erosión del suelo, alertan especialistas

El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), ubicado en Texcoco, Estado de México, dio a conocer que realizó un estudio en la región de Los Tuxtlas, Veracruz, que se caracteriza por la producción agrícola de temporal y por una ganadería extensiva, situación que provoca la deforestación y el deterioro de los suelos.
Además, la topografía accidentada, el manejo inadecuado del suelo y el efecto de la lluvia propician la degradación de los recursos naturales en los ecosistemas ubicados en laderas de esa región.
El manejo convencional de los productores de la región de Los Tuxtlas (que consiste principalmente en el uso intensivo del suelo, la quema de residuos, el control químico de plagas y malezas, y el monocultivo) ha favorecido que haya rendimientos menores de dos toneladas por hectárea de maíz por ciclo de cultivo; disminución de la fertilidad del suelo; pérdidas de suelo por erosión de hasta 200 toneladas por hectárea al año.
Por ello, se propuso la instauración de un sistema Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF), que es una alternativa para los productores de Los Tuxtlas.
Este sistema fue desarrollado en terrenos planos de la zona templada del país por investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), permitiendo se instaure un esquema agroforestal que integra cultivos básicos, árboles frutales tropicales y forestales, los cuales proporcionan beneficios en el corto, mediano y largo plazos.
El sistema MIAF también integra componentes tecnológicos de la terraza de muro vivo, como la roturación unidireccional del suelo (con tracción animal o mecánica al contorno de la ladera para favorecer la formación paulatina de una terraza) y el filtro de escurrimientos que consiste en colocar en la parte alta de la hilera de frutales un cordón o camellón con residuos de cosecha de maíz, frijol, o ramas eliminadas en la poda de los árboles.
Esta plataforma de investigación encontró que en terrenos de ladera manejados de manera convencional se pierden 35.5 kg de suelo por cada kilogramo de grano de maíz producido. En cambio, con la tecnología de terrazas de muro vivo (base para el diseño del sistema MIAF en laderas) solamente se pierden 0.40 kg de suelo.
Además que el sistema MIAF entre otros resultados están la reducción de hasta 46% de los escurrimientos; la disminución de la erosión hasta en 80%; la reducción de la fuga de nitrógeno en 73.4%, la de fósforo en 49.2%, la de potasio en 49.33%, la de calcio en 82.35% y la magnesio en 76.2% (en comparación con el manejo convencional).